Justificación

Ante las nuevas demandas de un mundo dinámico, globalizado e innovador surge la necesidad de formar individuos capaces de enfrentar los retos que la sociedad presenta día a día, es decir, hombres y mujeres con una formación integral, provistos de competencias, conocimientos, actitudes y valores que les permitan incorporarse eficientemente al mundo dinámico en el que viven. Aun cuando existe una gran variedad de instituciones sociales interesadas en contribuir a esta formación, es la escuela la que tiene mayor responsabilidad de proporcionar al individuo las herramientas necesarias para el logro de su potencial humano. Ante este reto, es menester contar con un sistema de educación media superior y superior de calidad que esté orientado a satisfacer las necesidades del desarrollo social, científico, tecnológico, económico, cultural y humano del país, para que sea promotor de las innovaciones pertinentes y se encuentre. abierto al cambio de los entornos institucionales.

Un elemento esencial para las instituciones de enseñanza superior es una enérgica política de formación de recursos humanos, razón por la cual se deben establecer directrices claras acerca de los docentes de la educación superior, a fin de actualizar y mejorar sus competencias, estimulándose la innovación permanente en los planes de estudio y los métodos de enseñanza y aprendizaje, garantizándose las condiciones profesionales y financieras apropiadas y velándose, al mismo tiempo, por la excelencia en la investigación y la enseñanza, con acciones y medidas en las que queden reflejadas las disposiciones pertinentes de la recomendación relativa a la condición del personal docente de la enseñanza superior (UNESCO, 1998).

La preocupación por mejorar la calidad y eficiencia de las instituciones de educaciónsuperior ha sido constante entre las organizaciones internacionales. La UNESCO, en la”Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI: Visión y Acción” ensu “Marco de Acción Prioritaria para el Cambio y el desarrollo de la Educación Superior”(1998) establece la necesidad de modificar el proceso de aprendizaje en la educaciónsuperior. “En un mundo en rápida mutación, se percibe la necesidad de una nueva visión y un nuevo modelo de enseñanza superior, que debería estar centrado en el estudiante, lo cualexige, en la mayor parte de los países, reformas de profundidad y una política deampliación del acceso” (UNESCO, 1998). La misma organización declara que entre las diversas responsabilidades del profesor se encuentra la de “proporcionar, cuando proceda,orientación y consejo, cursos de recuperación, formación para el estudio y otras formas deapoyo a los estudiantes, comprendidas las medidas para mejorar sus condiciones de vida”(UNESCO, 1998).

Sin duda, la Orientación Educativa adquiere un papel de vital importancia ya quepropicia, a través de diversos programas, el desarrollo de las potencialidades humanas de los educandos, a través de tres ejes de acción: el intelectual, el psicoafectivo y el socioeconómico (Estrada, 2003). No solamente los jóvenes recién egresados de la enseñanza secundaria, quienes aspiran a recibir una educación de nivel superior, son los que precisan de orientación educativa. Además, hay una serie de otros grupos que por necesidad o preferencia reclaman ese derecho, como los profesionistas egresados que buscan ampliar o mejorar sus conocimientos y destrezas; personas que desean o requieren cambiar de ocupación; funcionarios y trabajadores que buscan acreditar y certificar su experiencia laboral; adultos mayores dispuestos a cultivar una disciplina o a adquirir competencias para una actividad y organizaciones interesadas en obtener servicios docentes en función de sus propiosprogramas de capacitación. Las denominadas clientelas de la educación superior se están-multiplicando y diversificando y esto crea una demanda cualitativamente distinta quepresiona sobre el sistema y las instituciones (Brunner, 2004).